02 marzo 2009

Diamond Dogs + Arizona Baby (El Sol, 26-02-2009) y Arizona Baby (Sala Ness, Leganés, 27-02-2009)

Lo que en un principio iba a ser una crónica del concierto de Diamond Dogs y Arizona Baby en El Sol, se ha transformado en un post centrado en los segundos. ¿Por? Pues porque Arizona Baby, de Valladolid, son un grupo muy grande que lo tiene todo: actitud, destreza y canciones.
Todos los redactores de Mordor Sonoro nos declaramos fans de estos chicos. Nos han ganado. Y como Chema Rey ha comentado hace poco, 2009 debería ser su año.

Diamond Dogs + Arizona Baby (El Sol, Madrid)

A pesar de estar anunciado a las 23:30, el concierto empezó a las 23:10. Eso es una putada. Primero para el público, que ha pagado una pasta, y segundo para Arizona Baby, que ejercían de teloneros y vieron cómo les obligaban a empezar cuando no había ni empezado a llegar la gente. Así que mucha gente no pudo disfrutar más que de un par de canciones de los pucelanos. No se juega con estas cosas.

Menos mal que nosotros estábamos allí y les vimos desde el principio. Y es que, desde que descubrimos a Arizona Baby el año pasado tocando con The Browns, las ganas de repetir eran muchas. Al frente, Javi (voz y guitarra), un frontman que puede enfrentarse al público más exigente y salir victorioso. No es que sea Iggy Pop (ni tampoco lo pretende) pero su presencia vale quilates, además de poseer una buena voz que modula con precisión. Junto a Marcos (percusión y coros) crea unos preciosos juegos vocales, sin florituras pero efectivos. Marcos además, es capaz de tocar con lo que sea para dar ritmo. Con un cajón, dos bongos y una caja es capaz de dar fuerza y delicadeza cuando las canciones lo requieren. Y para rematar está Rubén (guitarra solista), un mago de las seis cuerdas que auna clase y elegancia. El set se basó en temas que aparecerán en su próximo álbum (además de la gran versión de «Sandman» con la que contribuyen al recopilatorio Héroes vs Villains, compilado por Joe Traveler). Canciones rotundas, frescas que gustaron mucho a los congregados en torno al escenario, unos pocos que agradecimos la entrega y energía que desprenden, aun tocando en formato acústico.

Arizona Baby en El Sol: una lección de clase.
Foto by Alk, Mordor Sonoro Webzine.

Tras ellos (y, de nuevo, adelantándose casi media hora al horario establecido) aparecieron Diamond Dogs. Los suecos, capitaneados por Sulo, salieron a matar y, con el público entregado desde el principio, triunfaron por todo lo alto. Se mueven como nadie en el eje Stones-Faces, y podemos afrimar rotundamente que son los mejores dentro de ese rollo. Hace tiempo leí una reseña del Azkena Rock Festival (allí tocaron en 2007) en la que venían a decir que para qué queríamos una copia de los Rolling Stones si estos aún estaban vivos. Pues bien, el día que los Stones dejen los estadios y toquen en salas pequeñas perderé un buen argumento para defender a grupos como los Diamond Dogs, que no ocultan sus influencias ni pretender reinventar nada. Simplemente se trata de ofrecer una buen ración de rock'n'roll y sudor, con una inmediatez y cercanía que los Rolling están muy lejos de darnos hoy por hoy.

Sulo sudando como un perro al frente de sus chicos.
Foto by Alk, Mordor Sonoro Webzine.

Presentaron temas nuevos, pero lo mejor fueron los clásicos de toda la vida: «Autopilot», «Bound to ravage», «Charity song», «Singing with the alleycats», «Goodbye Miss Jill», «Hardhitter», «Somebody else's lord» o «Where are you tonight» . Y como son como los Stones, fue muy acertada la versión del «Like a rolling stone», además de «Maggie May» para cerrar el show, de más de dos horitas. El único pero fue el sonido. Sonaron demasido alto y demasiado rápido. Está bien eso de desmelenarse en directo pero, además de no hacerles falta, puede pasar factura: el batería estaba desbocado y le pegaba muy duro, tanto que hubo momentos en los que la banda no podía seguirle.

Diamond Dogs: like the Rolling Stones.
Foto by Alk, Mordor Sonoro Webzine.

Los suecos nos regalaron un conciertazo y Arizona Baby mantuvieron muy bien el tipo. Y aunque no sean grupos comparables sí que podemos afirmar que los segundos ofrecen una música muy personal, algo que no se puede decir de los Diamond Dogs (y ahí está, también, parte de su gracia).

Lo que también nos quedó claro fue lo siguiente: un supenso gordo para El Sol.

Arizona Baby (Sala Ness, Leganés)

Con tantas ganas de más nos dejaron Arizona Baby que aparecimos el viernes sin pensarlo en Leganés para disfrutar de su concierto en la Sala Ness.

No era el fin de semana de suerte de los pucelanos, apenas «llenábamos» la sala una veintena de personas. Eso tampoco impidió que Arizona Baby desplegasen todos los encantos de los que son capaces. A pesar de ser un sonido peor que en el día anterior en El Sol, disfrutamos sin reparos de sus canciones. Esta vez sí que alternaron temas de su anterior álbum (Songs to sing along, autoeditado) con los nuevos temas que ya tocaron en El Sol.

Persiguiendo a la gallina en Leganés.
Foto by Alk, Mordor Sonoro Webzine.

Y con lo anterior dicho, poco más podemos añadir de este grupo, que el viernes demostró que se entregua al 100% toque ante diez o ante trescientas personas. Nos quitamos el sombrero.

Como apostilla final decir que si piensas que estamos exagerando, compruébalo tú mismo. Cuando Arizona Baby se acerquen a tocar a tu ciudad, no te los pierdas. Seguro que empiezas a creer en la palabra de estos predicadores del desierto castellano.

Texto: Joven Frodo
Fotos: Alk

3 comentarios:

Montse dijo...

Lástima que me perdiese el concierto de Leganes estando allí!
Maldita fiebre y muy buena crónica.
Ya estoy esperando el acústico, que promete y mucho por lo q se pudo ver en directo.

Mordor Sonoro dijo...

Y el disco!!! y el disco!!! a ver si sale ya que nos han dejao con ganas!!!
Ya sería la bomba si a algún lumbreras se le ocurriese llevarles al Azkena este año.
Alk.

vaderetrocordero dijo...

Muchas gracias por todo chicos. Y con vuestro permiso voy a enlazar la entrada en mi blog. Un abrazo!

Alex