18 abril 2009

Mordor Sonoro - 50.000 visitas

Cada vez que alguien visita el Mordor Sonoro un perro ladra en la oscuridad, un orco pincha un vinilo para celebrarlo y unas gafas de pasta recorren la ciudad pensando que esa noche será la última. La ciudad pega un latido a ritmo de doble bombo, destila una ráfaga de olor a garito y a humo espeso como de hierba perfumada. Una púa rasca la cuerda de una guitarra, se prende un imperdible en una chupa de cuero y un chino vende alcohol después de las 22:00 horas en la ciudad en la que todo está prohibido.

Esta escena se ha repetido más de 50.000 veces en los últimos 18 meses.


Los perros ladran por doquier.
Ha llegado el momento de la destrucción.

Gracias, incautos.
Makea

1 comentario:

Montse dijo...

Snif, snif, que bonito Makea....lo de las gafas de pasta me ha llegado muy hondo!
Bien por Mordor!